El jueves 5 de marzo de 2026 se inauguró la exposición LA LEVEDAD DE LAS LIBÉLULAS. Homenaje a CARLOS LÓPEZ OTÍN.

![]()
El jueves 5 de marzo de 2026 se inauguró la exposición LA LEVEDAD DE LAS LIBÉLULAS. Homenaje a CARLOS LÓPEZ OTÍN.

![]()
EL JUEGO ASCENDENTE DE LOS TRIÁNGULOS CIRCULARES
Escultura móvil de pie. 2025-2026
Base, varillas y esferas de acero inoxidable, bolas de plástico, láminas de aluminio y de PVC. 125 x 80 x 70 cm aproximadamente.
El juego ascendente de los triángulos, que en uno de sus lados se van haciendo circulares, se mueve, se acerca y se desarrolla con agilidad desde la base más sólida hasta las alturas más ligeras, desde los colores más variados hasta el crecimiento de la naturaleza que se sostiene en una primavera soleada.
UN JUEGO CIRCULAR EN EL AIRE
Escultura móvil colgada. 2022-2026.
Varillas de acero inoxidable, alambre galvanizado, PVC. 99 x 75 x 42 cm aproximadamente.
Esta escultura juega en el aire, se mueve con fluidez, adivina las intenciones de la brisa, sonríe con agilidad, se mantiene en un delicado equilibrio y se divierte con la gracia y la galantería de la belleza más inocente. Pretende ser un homenaje y así se acerca a la magia que hace con su aro Jule Petsch, campeona del mundo.
LOS JUSTOS, de Jorge Luis BORGES
Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.
Se ha inaugurado el IES MARGARITA SALAS con la asistencia del Presidente del Principado de Asturias, del Alcalde de Oviedo, de la Consejera de Educación, de la hija de Margarita Salas y de autoridades de la Consejería de Educación y de la Dirección del Centro.
SIGNOS DE ADMIRACIÓN. Faustino López
7 x 6 x 6 m. Láminas de PVC, varillas de acero inoxidable, tubos de aluminio.
Esta escultura móvil, SIGNOS DE ADMIRACIÓN, está dedicada a lo mejor que hay en los seres humanos.
En todo el mundo, en cada país, en cada provincia y en cada instituto debemos proteger y admirar lo más valioso: la educación, la sanidad y todo lo que contribuya a una mayor justicia social. También todo lo que contribuya al conocimiento, al arte, a las humanidades, a la ciencia, a la filosofía y a las buenas tecnologías.
Esta obra es, por tanto, un homenaje a los profesores admirables que se dedican al noble trabajo de enseñar y a los alumnos admirables que aprecian la hermosa tarea de aprender y de conocer; un homenaje a todos los que habitan muy despiertos en el mundo de los conocimientos necesarios (Ciencias, Artes, Filosofía...) a los que se accede a través del sistema educativo.
Porque admirables son los que perseveran en la inteligencia y el estudio, los que eligen la verdad, la bondad, la belleza; los que no se olvidan de la alegría, los que no repiten los dudosos y contenidos de odio que seleccionan los algoritmos de las redes sociales, los que no contribuyen a los genocidios, los que siguen siendo humanos y compasivos, “comprensivos y sensibles a los infortunios ajenos”, como dice el Diccionario de la RAE.
Y esta escultura es cinética o móvil porque recoge un histórico legado:
El de Heráclito, que decía que todo fluye, que todo se mueve. Y por eso también tenían que moverse las estatuas.
El de Galileo cuando insistió, frente a los geocentristas: "Y sin embargo, se mueve". Tal vez por eso, tarde o temprano, tenían que moverse las esculturas.
El de Nietzsche, que escribía: "Que todo lo pesado se vuelva ligero… todo espíritu, pájaro". Por esa algunas esculturas son ligeras. O que “la verdad es un ejército móvil de metáforas”.
El de Alexander Calder, creador de la escultura cinética, que declaraba: "Cuando todo sale bien, un móvil es una poesía que baila con la alegría de la vida y sus sorpresas". Y esperemos que haya salido bien y que siempre podamos mantener nuestro ánimo alegre.
El de Antonio Machado, cuando recitaba: “Yo amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón”. Esperemos que haya algo de sutileza, de ingravidez y de gentileza en esta obra.
Y el de García Lorca, que añadiría: "Yo conocí un hombre que barría su tejado y limpiaba claraboyas y barandas solamente por galantería con el cielo". Me gusta esa expresión: “por galantería con el cielo”, es decir, con gracia y elegancia, sin necesidad de mayores recompensas.
Hoy, 24 de marzo de 2025 hemos colocado la escultura móvil "SIGNOS DE ADMIRACIÓN" en un espacio grandioso en la entrada del futuro IES MARGARITA SALAS (La Corredoria II), en Oviedo.
SIGNOS DE ADMIRACIÓN
7 x 6 x 6 m. Láminas de PVC, varillas de acero inoxidable, tubos de aluminio.
Esta obra es un homenaje a los profesores y a los alumnos admirables y despiertos que habitan en el mundo de los conocimientos necesarios (Ciencias, Artes, Filosofía...) a los que se va accediendo a lo largo de todo el sistema educativo.
Porque admirables son los que perseveran en la inteligencia y el estudio, los que eligen la verdad, la bondad y la belleza, los que no se olvidan de la justicia social ni de la alegría, los que no repiten los dudosos y tantas veces contenidos de odio que seleccionan los algoritmos de las redes sociales.
Galileo dijo de nuestro planeta Tierra: "Y sin embargo, se mueve". Por eso, digan lo que digan los negacionistas, tenían que moverse también las esculturas y las estatuas.
Nietzsche añadiría: "Y si mi Alfa y mi Omega es que todo lo pesado se vuelva ligero, todo cuerpo, bailarín, todo espíritu, pájaro". Por esa algunas esculturas son ligeras.
Porque, como diría Alexander Calder, creador de la escultura cinética: "Cuando todo sale bien, un móvil es una poesía que baila con la alegría de la vida y sus sorpresas". Y siempre hay que ser alegre.
Y Federico García Lorca añadiría: "Yo conocí un hombre que barría su tejado y limpiaba claraboyas y barandas solamente por galantería con el cielo". Sin necesidad de mayores recompensas.