
Como
si fuéramos inocentes e ingrávidos, como si no fuésemos responsables de
los males del mundo, flotando, jugando a volar, sin horarios, soñando,
sonriendo a todas horas, disfrutando de todas las órbitas, como dioses
felices de estar a salvo de la gravedad, poseídos por la gracia,
elevándonos...

“
Expansión”, 1985-2010
Cartón pintado, cubo de madera, esfera de plástico, varillas de acero inoxidable, alambre galvanizado.
130 x 110 x 35 cms. aprox.
La expansión que produce una sonrisa perfecta genera colores y formas, palabras y más vida.

“
Vivir en las lunas”, 2006
Varillas
de acero inoxidable de distintos diámetros, alambre galvanizado,
láminas de plástico recortadas, arandela, esfera de madera pintada,
lámina de metacrilato, piedra volcánica...
170 x 70 x 65 cm. aprox.
Vivir
en la Luna, en las lunas, sin cansancio, flotando, dispuesto a sentir
momentos de libertad en los que no se es responsable de nada.

“
Llegaron”, 2001
Óleo sobre lienzo
130 x 98 cms.
Los
seres más bellos, vitales y creativos nos invitan a vivir el esplendor
de todos los estados atmosféricos, de todos los momentos de la vida.

"
Homenaje a Calder y a Chillida", 1992.
Madera, hierro, varillas de hierro galvanizado, plástico
120 x 50 x 40 cm. aprox.
Sobre
una base sólida y pesada de madera hay unos hierros retorcidos y
gastados, pesados y sólidos, al estilo de Chillida; de la parte superior
de esos hierros surgen la ligereza y la levedad calderianas.
"También
a mí, que soy bueno con la vida, me parece que quienes más saben de
felicidad son las mariposas y las burbujas de jabón, y todo lo que entre
los hombres es de su misma especie" (Nietzsche: Así habló Zaratustra").

“
Dos soles en el mar”, 2008
Acrílico sobre lienzo
92 x 73 cm.
“Si
fuésemos amigos no necesitaríamos la justicia; pero si fuéramos justos
seguiríamos necesitando la amistad”, decía Aristóteles. Dos soles -para
empezar, uno rojo y otro amarillo- y muchas estrellas sólo nos
beneficiarían. Un solo Sol, una sola Luna, una sola Tierra... demasiado
monótono... preferiríamos un cosmos más habitado.

“
El aire dorado”, 2009
Acrílico sobre lienzo
100 x 81 cms.
En
el aire, aéreo, etéreo, elevado, no airado ni desairado, tal vez
flotando, a la espera de la luz aparece una Luna que sabe crecer.

“
El Sol cuando la Luna está más alta”, 2006
(Móvil para colgar de una pared)
Varillas
de acero inoxidable de distintos diámetros, alambre galvanizado, aros
de hierro, tubos de metal y de plástico, láminas de plástico recortadas,
esferas de madera pintadas, placas metálicas, pizarra, madera...
92 x 87 x 45 cm. aprox.
Una
estructura de líneas define un nuevo horizonte en la pared, un sol está
esperando a que la Luna esté más alta. Se puede esperar una vida
entera, pero ni un día más.

“
La luz en el interior”, 1995
Acrílico y tinta china sobre lienzo
100 x 81 cms.
La
luz se filtra a través de una persiana y decide qué reflejos debe
lanzar al aire, qué encrucijadas debe atravesar para salir del
laberinto.

“
Construir un pequeño cosmos”, 2003
Base de madera, piedras, varillas de acero inoxidable, alambres galvanizados, esferas de madera...
150 x 70 x 50 cms. aprox.
Intentos de poner orden en el Cosmos que a veces se convierten en cosmética y belleza sonriente, que no es poco.

“
Disolución de una tarde”, 1975.
Esmalte acrílico disuelto sobre papel
65 x 50 cms.
Los
primeros puentes para atravesar la realidad se funden y dejan
apariencias que se desvanecen. Algunas aves adivinan un rastro en el
aire.

“
La pasión Zen”, 2006.
Acrílico sobre lienzo.
100 x 81 cms.
Los
colores más vivos, como en un juego que se improvisa con la alegría que
existe cuando se sabe vivir. Ahí se da la pasión con su maremoto
llenando la cordura de alegría.

“
La naturaleza no se conforma”, 1997
Piedra caliza, hierro, piedras, cristales, alambres galvanizados.
100 x 90 x 20 cms. aprox.
La naturaleza no se conforma con lo que es, quiere elevarse, transformarse y ser algo exagerada.

“
El Sol vivo”, 2006
Acrílico sobre lienzo
100 x 81 cm.
Hay
que organizarse para llegar al Sol que está tan vivo como nosotros.
Volar es necesario, saltar, jugar con el agua, la playa roja de vida, la
línea asciende hacia el encuentro. La vida a veces puede ser eso,
explosión de risas, alborozo, alegría infinita, colección de maravillas,
colores celestiales dibujados por el trópico.

“
Se acercan estrellas”, 2010
Acrílico sobre lienzo
115 x 89 cms.
Unas estrellas se acercan a la Tierra para iluminar y embellecer una pequeña sonrisa de un dios abandonado.

“
Juegos inocentes en el aire”, 2009
Maderas, varillas de acero inoxidable, plástico recortado.
87 x 52 x 40 cms. aprox.
Elevarse entre anticiclones y borrascas, atreverse a levitar sobre la esfera roja, viajar, conocer, reír.

“
El poder del color”, 1993
Óleo sobre lienzo
131 x 73 cms.
Es
más potente la naturaleza que todos los cables del mundo, más intensa
que todos los artificios. El sol rojo, una atmósfera casi blanca, la
tarde se serena...

“
Apolo antes de que llegue Dioniso”, 2007
Madera, varillas de acero inoxidable, botones vietnamitas.
190 x 40 x 20 cms. aprox.
Apolo
es un centinela sin nada que vigilar, un arco sin triunfo… hasta que
llega Dionisos, entonces aparece un humano con un arcoiris.

“
Después de la luz”, 2002
Acrílico sobre lienzo
100 x 81 cms.
Después de la luz permanece un fondo amarillo, una mancha roja, unos indicios que nada señalan, un silencio escondido...

“
Prepararse para nuevos entusiasmos”, 2007
Madera, varillas de acero inoxidable, esferas de madera, plástico.
163 x 40 x 25 cms. aprox.
El cielo prometido puede ser creado, fabricado, construido… con el entusiasmo de todos los humanos.

“
Equilibrios con la Luna”, 2008
Dibujo en tinta china y lápices de colores sobre papel
44 x 32 cm.
Las
líneas dibujan una especie de “neurogramas” (dibujos de neuronas, en la
línea de los que hacía Santiago Ramón y Cajal) que se dejan influir por
las lunas de colores. No todo puede ser razón y cálculo.

“
Colgado de cables”, 2002
Maderas, varillas de acero inoxidable, esferas de plástico, pieza de latón
112 x 45 x 40 cms. aprox.
Desde la superficie hasta el mundo de las nieves… hay planetas y cometas, como peldaños colgados de postes eléctricos.

“
Regresar al presente”, 2006.
Acrílico sobre lienzo
73 x 54 cms.
Unos cometas amarillos sobre un fondo marino, la vida es una mano que convierte en auroras todo lo que toca.

“
Alrededor de una esfera”, 2004
Varillas
de acero inoxidable de distintos diámetros, alambre galvanizado,
láminas de plástico recortadas, esferas de madera pintadas, chapa de
zinc, esfera de yeso cristalizado, madera...
130 x 80 x 35 cm. aprox.
Hay
un cielo arriba y otro abajo alrededor de una esfera, unas láminas
envuelven y protegen otras esferas, toda la vida es cielo protegido.

“
Los colores de la memoria”, 2000
Óleo sobre lienzo
116 x 89 cms.
Para
sostener los colores de la memoria puede ser preciso escuchar la música
adecuada, la que nos proporciona la armonía interna y nos permite ver
sin romper el mundo.

“
Columnas”, 1994
Madera, hierro, varillas de acero inoxidable, piedras, cristales, metal, cilindro de hormigón.
122 x 45 x 40 cms. aprox.
Columnas de un templo en construcción que fluye con la vida.

“
Flechas en el tiempo”, 1998.
Óleo sobre lienzo
100 x 81 cms.
Aparentemente
las flechas del tiempo nos empujan en distintas direcciones. Le
perdonaremos al tiempo alguna duración estéril y le agradeceremos la
intensidad.

“
Un desequilibrio justo”, 2006
Madera, pizarra, esferas de madera, plásticos, varillas de acero inoxidable, alambre galvanizado.
61 x 45 x 35 cms. aprox.
A veces se produce un justo desequilibrio, se llama y no se obtiene respuesta; a cambio nos queda el enigma y el silencio.

“
Dos soles”, 2006
Acrílico sobre lienzo
92 x 73 cm.
Entre
dos soles, en el mar, en la vida, en las decisiones... cuantas más
iluminaciones mejor... y amigos y sonrisas que elevan el ánimo hasta la
danza de los bienaventurados, los que viven los colores.

“
Confusión en la tierra”, 2000
Madera,
esferas de acero, alambre galvanizado, varillas de acero inoxidable,
plásticos, maderas, esfera de espuma de poliuretano.
172 x 80 x 45 cms. aprox.
Del
cubo terrestre al Sol, de la confusión de la base a la claridad de la
altura, todo acompañado por una dosis de hedonismo zen.

“
El mar de las interacciones”, 2002.
Acrílico sobre lienzo y barniz
116 x 89 cms.
En
un paisaje oceánico el mar esconde interacciones, juegos de influencias
entre los icebergs y el aire. Todo parece relacionado.

“
Cubo-puente de aire”, 2002
Madera de haya, esferas de madera, cubo de madera, varillas de acero inoxidable, pieza de aluminio, alambre galvanizado.
120 x 110 x 45 cms. aprox.
Desde las ruinas geométricas de un templo griego se levanta un sueño de aire.

“
Instrucciones para un colibrí”, 1992
Base de madera, varillas de fibra de vidrio, alambre galvanizado, piedras, cristales.
110 x 50 x 37 cms. aprox.
Si realmente te interesa ascender y volar, se puede empezar intentándolo.

“
Lluvia de energía”, 2005
Acrílico sobre papel y lienzo
92 x 73 cm.
Arriba
se originan los rayos, más abajo aparecen las nubes de la tormenta, en
el tercer nivel el aire está limpio sobre la Tierra. Para los que saben
usar la vida, la alegría y todo lo que existe, siempre llueve energía,
entusiasmo contagioso y nuevas formas de vitalidad.

“
Todo estaba preparado”, 2006
Varillas
de acero inoxidable de distintos diámetros, alambre galvanizado,
láminas de plástico recortadas, esferas de madera pintadas, chapa de
zinc recortada, pizarras, maderas...
96 x 50 x 30 cm. aprox.
Todo
estaba preparado para vivir, el Sol, la Luna, las estrellas, los
planetas, los arcoiris... y espirales para subir y bajar, para
recomenzar todo de nuevo.

“
Se acerca la luz”, 2004
Varillas de acero inoxidable de distintos diámetros, alambre galvanizado, esferas de madera pintadas...
175 x 75 x 60 cm. aprox.
Se acerca la luz y el sol y todos los astros se preparan para la alegría... ya se puede danzar en el aire.

“
El aire de las esferas”, 2010
Varillas de acero inoxidable, círculos de plástico y de madera, piedra.
320 x 220 130 cms. aprox.
Clasificación de círculos y esferas, fábrica atmosférica de giroscopios para flotar, mantenerse y escuchar en equilibrio.

“
Cálculos para sonreír despacio”, 2005
Base y esfera de madera, varillas de acero inoxidable, regla de hierro cromado, esfera y círculos de plástico.
215 x 100 x 90 cms. aprox
Las estrellas-soles como pasiones encendidas que se sitúan por encima de todos los cálculos.

“
Otras simetrías”, 2011
Varillas de acero inoxidable, varillas de fibra de vidrio, alambre galvanizado, PVC y esferas de madera.
114 x 94 x 60 cms. aprox.
Cuando
se está a punto de saberlo todo a veces llega la niebla y… no podemos
ver. San Juan de la Cruz decía: “No hemos venido a ver, sino a no ver”.

“
El silencio ondulado”, 2006
Varillas
de acero inoxidable de distintos diámetros, alambre galvanizado,
láminas de plástico recortadas, piezas de madera pintadas, esferas de
madera y de plástico...
237 x 60 x 45 cm. aprox.
A distintos
niveles se repite una línea ondulada parecida, puede ser un silencio
repetido, una melodía de Juan Sebastián Bach, una alegría en el aire.

“
Reflejos de un mundo múltiple”, 1996.
Óleo sobre lienzo
130 x 100 cms.
A veces puede parecernos insuficiente un solo Sol y una sola Luna. Un mundo más iluminado nos podría hacer mejores.

“
Un cosmos agradable”, 2003
Varillas
de acero inoxidable de distintos diámetros, alambre galvanizado,
esferas de madera pintadas, esferas de plástico, láminas de plástico
recortadas, metal, madera...
105 x 100 x 80 cm. aprox
Hay un mundo
plagado de estrellas, lunas, hay dos planetas que tienen señalados
paralelos y meridianos, un juego de orden y caos y esperanza.

“
Alcanzar el aire”, 2011
Acrílico sobre lienzo
130 x 97 cms.
Con voluntad, esfuerzo y ánimo se pueden superar las superficies que nos permiten llegar a conocer una alegre esfera.

“
Ailanto: árbol del cielo”, 2001
Cubo, esfera y fragmento de madera, roca volcánica, varillas de acero inoxidable, alambre galvanizado, esfera de acero.
200 x 75 x 30 cms. aprox.
Elevarse
con sentido, con gusto, por la necesidad misma de probar la ingravidez,
puede ser uno de los signos de los icebergs aéreos.

“
Secretos escondidos”, 2010.
Acrílico, látex, papel y pan de oro sobre lienzo.
162 x 114 cms.
No
todo es de oro, las imperfecciones a veces se disimulan por encima de
un puente sonriente. En el fondo una alegría serena mantiene todo el
universo

“
Equilibrio natural”, 1993
Aluminio fundido, hierro cromado, alambre galvanizado, piedras y cristales.
120 x 70 x 37 cms. aprox.
Henry
Moore decía que el mejor escultor es el mar. Sólo hay que ver los
icebergs y los acantilados. De todos modos los humanos algo podemos
hacer.

“
La tierra y la casa de mis padres”, 1999
Óleo sobre lienzo
162 x 130 cms.
Cuando
los padres se alejan… muchas cosas ya no están cuadriculadas, algo
nuevo aparece, algo se eleva, el escepticismo puede llegar a ser místico
y podemos ser más humanos.
Si fuera místico, me haría materialista. Si fuera materialista, me haría místico.

“
Cielo de letras”, 2008
Estructura de metal cromado, piedra caliza, varillas de acero inoxidable, letras de madera.
176 x 145 100 cms. aprox.
Homenaje a Calder y a los caramelos, a la filosofía del mediodía de Nietzsche y a las nubes con significado.

“
Diez lunas en un pentagrama”, 2009.
Acrílico sobre lienzo
146 x 114 cm.
En
un universo soñado, entre formas redondeadas amarillas y una inmensa
alegría, hay un pentagrama en el que 10 lunas indican una música de las
esferas incompleta. Más abajo hay muchas letras, muchos nombres; algunos
intentan escribir y explicar lo que sucede, pero casi ninguno lo
consigue. No importa, aunque no se entienda mucho, podemos seguir.
La foto tiene un reflejo extraño.

“
Triángulos para ascender hasta el aire”, 2001
Varillas
de acero inoxidable de distintos diámetros, alambre galvanizado,
esferas de madera pintadas, formas metálicas, muelle, maderas ...
275 x 95 x 55 cm. aprox.
Tres
elementos en la base unidos, del más grande sale un punto de apoyo que
permite las elevaciones siguientes; un triángulo metálico, tres
elementos verticales, tres elementos ascendiendo más arriba...
ascendiendo sin encontrar límites... y seguir hacia arriba con un anillo
blanco.

“
Planeta a la deriva”, 1994
Óleo sobre lienzo
130 x 97 cm.
Un
planeta a la deriva situado cerca de la Luna, excesivamente
cuadriculado. Llueve sobre la niebla azul, todo debería brillar más.

“
Equilibrio natural”, 1993
Aluminio fundido, hierro cromado, alambre galvanizado, piedras y cristales.
120 x 70 x 37 cms. aprox.
Henry
Moore decía que el mejor escultor es el mar. Sólo hay que ver los
icebergs y los acantilados. De todos modos los humanos algo podemos
hacer.

Para que se sepa de dónde venimos y adónde vamos.

“
El árbol de la alegría”, 2007
Acrílico sobre lienzo
92 x 73 cm.
El
árbol de la ciencia de la alegría y de la felicidad ha florecido, se ha
rodeado de lunas, de nieve, de signos astronómicos... se pueden comer
sus frutos, no hay prohibiciones, no hay condenas... la naturaleza nos
regala todo su entusiasmo.

“
El corazón de las palabras”, 2008
Acrílico sobre lienzo
92 x73 cm.
Las
palabras que usamos todos los días deberían tener un corazón mimoso que
jugase a todas horas, para aumentar así la alegría entre todos los
seres humanos. Deberían ser palabras hermosas, rojas, inocentes,
cristalinas, sonrientes... palabras y letras que esperan un mundo lleno
de lunas y estrellas... palabras para entenderse y no dejar a nadie
abandonado

“
100 lunas”, 2010
Varillas de acero inoxidable, plástico, PVC.
310 x 240 x 75 cms. aprox.
Sentar la cabeza y vivir en la Luna, en 100 lunas.

Del
vacío surgen nuevas formas, por eso más que un vuelo planeado lo que
hay es una disposición para recoger lo que aparece y se muestra.
“
Puntos de ajuste”, 2011
Varillas de acero inoxidable, alambre galvanizado, PVC y plástico.
120 x 55 x 40 cms. aprox.
Para
ajustar la realidad y lograr que coincidan aspiraciones, ideales,
anhelos, valores y deseos, es necesaria una especie de ingeniería
mental zen muy sofisticada, casi inmaterial.

La
mejor ligereza permite ascender o, al menos, no participar en la caída.
Las torres más altas deberían permanecer, sin más pretensiones que las
de estar a la altura.
“
Expansión”, 1985-2010
Cartón pintado, cubo de madera, esfera de plástico, varillas de acero inoxidable, alambre galvanizado.
130 x 110 x 35 cms. aprox.
La expansión que produce una sonrisa perfecta genera colores y formas, palabras y más vida.

Homenaje
a Calder y a Chillida, al aire y a las rocas, al encuentro entre lo
ligero y lo pesado, entre la gracia y el prisma regular.
"
Homenaje a Calder y a Chillida", 1992.
Madera, hierro, varillas de hierro galvanizado, plástico
120 x 50 x 40 cm. aprox.
Sobre
una base sólida y pesada de madera hay unos hierros retorcidos y
gastados, pesados y sólidos, al estilo de Chillida; de la parte superior
de esos hierros surgen la ligereza y la levedad calderianas.
"También
a mí, que soy bueno con la vida, me parece que quienes más saben de
felicidad son las mariposas y las burbujas de jabón, y todo lo que entre
los hombres es de su misma especie" (Nietzsche: Así habló Zaratustra").

El aire más dorado, la Luna más inquieta, el Sol más generoso, la música de la "luz no usada".

Como vivir en las ramas de un árbol, sintiendo el movimiento.

Aunque
casi nos parece imposible, las aves vuelan, los ailantos (árboles del
cielo) crecen, las sequoias se elevan, "el aire se serena..."

Más luz para la ligereza, para los atrevidos y valientes, para los que no se conforman con lo que se vende.

Un
pasillo de la exposición poblado de extraños artefactos y de imágenes
poco reconocibles, como una invitación a mejorar el mundo, a colocar
todo mejor.

Equilibrios delicados para vivir casi siempre con una sonrisa.

Como decía el maestro Italo Calvino al final de su genial obra "Las ciudades invisibles":
"El infierno de los vivos no es algo que será; hay uno, es aquél que
existe ya aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos
estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es fácil para
muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no
verlo más. La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje
continuos:
buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno,
no es infierno, y hacerlo durar, y darle espacio".

Hay
otras maneras de mirar y de ver, y no todas están obsesionadas con el
beneficio, el dinero, el éxito, la productividad... Hay posibilidades
para la ayuda, para la esperanza y para un mundo mejor.

Más
cerca, muy cerca de la vida y de todas las primaveras que viajan hasta
el más recóndito rincón del planeta para iluminar esos días grises, esos
que están tan alejados de lo que queremos.

Todos
los círculos y todas las esferas del mundo nos hacen recordar el
"paraíso perdido", los juegos inocentes e intemporales de los niños, las
mejores intenciones de los colores.

Todas
las vidas tienen (o deberían tener) su premio, su recompensa.Algunas
veces no es más que una sonrisa perfecta, una montaña, la Luna, los
anillos de Saturno...

Aparecen otras obras, otras invitaciones para seguir el vuelo del colibrí.

Para
empezar hemos colocado las coordenadas de exta exposición: Nietzsche y
Calder, los maestros. Con ellos aparece la gran ligereza, la levedad, el
poder de ascender, de aspirar a la alegría, al entusiasmo estético y
vital.

Podemos empezar con un recorrido por la exposición.
JUEGOS EN EL AIRE
Lo primero quiero agradecer a Román Álvarez,
Consejal de Cultura del Ayuntamiento de Avilés, su invitación para
exponer aquí, en esta magnífica sala.
También quiero agradecerle a
Jorge Iván toda la ayuda y la buena disposición para ir armando todo
este tinglado de fechas, fotos, catálogo, cartel… A Manolo, que trabaja
aquí, en el CMAE y que me ha ayudado en todo el montaje con infinita
amabilidad y la mejor disposición. A mi amigo Omar por toda su ayuda y
por la introducción tan generosa que ha escrito para el catálogo. A
todos vosotros por estar aquí. Incluso tengo que agradecerles a los que
viven conmigo la paciencia que tienen soportando vivir en una casa que
está invadida por estos artilugios móviles, ya os podéis imaginar.
Tenía
miedo al exponer en el CMAE (centro Municipal de Arte y Exposiciones),
de que alguien pudiera pensar que esto que aquí vemos son obras de arte;
me asusta tanta grandilocuencia. Tengo que confesar que tuve suerte al
tropezar con el filósofo francés Alain Badiou y con sus “15 tesis sobre
el arte contemporáneo”, ya que en la tesis nº 12 dice que el arte:
“debe
estar tan sólidamente construido y ser tan riguroso como una
demostración matemática, tan inesperado y sorpresivo como un ataque
nocturno y tan elevado como una estrella”.
Pues bien, al leerlo
sonreí y me sentí a salvo, estos artefactos que construyo y estas
superficies que pinto no están construidas con solidez; no son rigurosas
ni pretenden demostrar nada; tampoco son sorprendentes, ya que se
insertan en unas corrientes del arte contemporáneo más o menos
reconocibles. Lo que sí me fastidia es que no sean tan elevados como una
estrella, y eso que lo intento subiendo siempre que puedo a las
montañas.
Una vez que ya sabemos que esto no es arte, ya podemos
respirar tranquilos y disfrutar -si se puede- de lo que en esta
magnífica sala se expone.
Y es que a mí me pasa -salvando las
distancias- como a Miguel Hernández, “no perdono a la vida desatenta”,
tal vez porque me gustan más “los altos andamios de las flores” y
“pajarear en las almas colmeneras”.
No sé ni estoy seguro, pero creo
que un poco de hedonismo utópico nos puede venir a todos bien para
superar ese estilo de desastres como la guerra, Fukushima o cualquier
terremoto, también el de Murcia.
Como decía el maestro Nietzsche:
“También
a mí, que soy bueno con la vida, me parece que quienes más saben de
felicidad son las mariposas y las burbujas de jabón, y todo lo que entre
los hombres es de su misma especie”.
Y como decía mi gran maestro Alexander Calder:
“Cuando todo sale bien, un móvil es una poesía que baila con la alegría de la vida y sus sorpresas".
A ver si algún día me sale uno bien.
Quiero agradeceros vuestra presencia a todos los que me acompañásteis en
la inauguración del viernes en el CMAE. Está claro que sin vosotros
nada de aquello tendría sentido ni importancia. Aunque, para ser
sinceros, sentido tenía poco (algunas exploraciones sobre "los altos
andamios de las flores", que diría Miguel Hernández); y la importancia
muy relativa, algo de movimiento alegre y de vitalidad colorista. Nada
que no sepa todo el mundo.
Como diría el maestro Nietzsche:
“¡Y,
en el fondo, cuántos nuevos ideales son todavía posibles! He aquí un
pequeño ideal, que yo atrapo una vez cada cinco semanas durante un paseo
salvaje y solitario, en el azul instante de una felicidad criminal.
Pasar la propia vida entre cosas delicadas y absurdas; ajeno a la
realidad; medio artista, medio pájaro o metafísico; sin sí ni no para la
realidad, a no ser que de vez en cuando se la reconozca con la punta de
los pies, a la manera de un buen bailarín; cosquilleado en todo momento
por algún rayo de sol de la felicidad... y colgando un pequeño rabo de
burla hasta a lo más santo” (Fragmentos Póstumos, marzo-julio, 1888).
(No cada cinco semanas, intento hacerlo todos los días o, al menos todos los sábados por las altas montañas).
Saludos, Faustino
Como
la semana pasada este blog no funcionaba no pude invitar a la
inauguración. Lo siento. Esto es una invitación para asistir a la más
reciente exposición de Faustino López, "Juegos en el aire", que tendrá
lugar entre los días 13 de mayo del 2011 hasta el 3 de junio en la sala
de exposiciones del CMAE en Avilés, de lunes a sábado, de 11.00 a 13.00
horas y de las 18.00 a las 21.00 horas.