El viernes 28 de enero de 2022 hemos inaugurado la exposición NUBES ASCENDENTES en el Hotel Palacio de Avilés.
Exponer
es un atrevimiento, es exponerse, sobre todo al ridículo,
a las críticas… esperemos que seáis benevolentes.
Y digo esto porque a
veces tengo la impresión de que a lo que hago le falta algo, que es como “un cuchillo sin hoja al que le falta el
mango” como decía Sterne en su Tristram Shandy, de que esto
podría ser una especie de cuadros sin marco a los que les falta la pintura.
En cualquier caso uno
quisiera, como decía Cervantes, que esto no fuese una aventura de ínsulas ni una exposición de pinturas, sino de
encantamientos. O un ejercicio de realismo
mágico.
A mí me gustaría a
veces que el mundo fuese una especie de lugar maravilloso y que nos fijásemos solo en lo espléndido, como
en las nubes, pero no cuando todo el cielo está nublado, sino en esas nubes
que van a su aire; por ejemplo las que se forman en el
norte de Australia y que llegan a medir 1.000 kilómetros y que llaman “gloria matutina”. ¿Os imagináis pintar
algo así?
Tal vez algunas formas
que aquí están pintadas se parecen a esas naves espaciales tan especiales de la
película La llegada de Denis Villeneuve. Lo gracioso del caso es que se
pintaron antes de ver la película. Si no la habéis visto os diré que plantea un
problema esencial, si llegan unos extraterrestres, ¿cómo nos comunicaríamos con
ellos?, los heptápodos (siete patas) se comunican formando unos círculos
fascinantes e incomprensibles. La protagonista es una lingüista que debe
intentar esa comunicación y ese contacto y al comprender su lenguaje cambia su
percepción del tiempo.
También podríamos
dibujar y pintar una especie de neurografías, como los dibujos de las neuronas
de Ramón y Cajal; o una nueva cosmografía,
un relato gráfico de nubes y de las realidades que se mueven más abajo.
En cualquier caso aquí
hay muchas circunferencias, anillos o
coronas circulares, círculos, tal vez esferas pintadas y eso algo querrá
decir. Como estas pinturas no pretenden ser figurativas ni representar la
realidad tampoco pretenden significar algo directamente, aunque tal vez se
refieran a casi todos los cuerpos celestes: estrellas, planetas, satélites,
anillos de Saturno y de Urano. Tal vez a algo suave, sin esquinas que corten, redondo (en los dos sentidos, circular y
claro, que ha salido bien), tal vez amable y sedoso, liso y agradable,
esponjoso y blando, delicado y sutil, exquisito, ligero, tal vez gracioso, leve
y tranquilo, reposado, apacible, dócil y manejable, flexible, plácido,
sosegado, dulce, sumiso, cariñoso, grato.
El escritor Herman
Hesse contaba en alguno de sus cuentos que un preso en la cárcel pintaba un
paisaje con un tren y un túnel, cuando terminó el cuadro se subió al tren y, al
día siguiente, la celda estaba vacía. También decía, y eso nos vale a los no
figurativos, que lo mejor de la pintura no eran los cuadros sino esas pequeñas manchas de color rojo, amarillo o azul que
se quedan en las manos.
En el peor de los casos
con esta exposición al menos puedo y podemos saber qué es lo que uno pinta en
esta vida.
Solo había seis colores
2013 Pintura diluida
sobre papel y lienzo.
Había seis colores,
pocos, sobre todo para los que ambicionan un mundo con más colores, con más
naturaleza, alegría, felicidad y gozo.
Sin
medir el tiempo
2013. Acrílico sobre lienzo
Relojes de arena vacíos
de contenido y función, ausentes del paso del tiempo, ignoran lo que es la
medida. Están en las nubes.
Los seres que sostienen
el Sol
2021. Acrílico sobre
papel sobre lienzo
Para que llegue la luz
es necesario un conjunto de seres agradecidos que deseen recibirla, nubes, montañas,
nieves, árboles, aves, humanos…
Nubes circulares
2021. Acrílico sobre
papel sobre lienzo
Las nubes que ascienden
a veces se detienen y permiten a ciertos seres privilegiados contemplar a los
seres celestes, aves, auroras boreales, nubes, cometas, sistemas solares…
Los colores sin sombra
2020. Acrílico sobre
papel sobre lienzo
Hay colores que unen
alegría y vida, nieve de colores nuevos y seres que dibujan líneas invisibles.
Cálculo
de alegrías
2021. Escultura móvil
en la pared
Incluso en la pared, en
el interior de un edificio, algo se puede mover y algo se puede alegrar.
Espinosa decía que la alegría es la pasión que lleva al alma a una perfección
mayor. “Quien lo probó lo sabe”.
El Sol perenne
2021. Acrílico sobre
papel sobre lienzo
Por encima de las líneas
de alta tensión emocional e intelectual se mueven nubes que despliegan
arcoíris, estrellas, soles, anillos de Saturno y otros risueños y afortunados
acontecimientos.
Preparativos
para la fiesta del color
2021. Acrílico sobre
papel sobre lienzo
A veces es suficiente
mirar y serenarse. Lo que hay que disfrutar es “una fiesta para los ojos”
(Nietzsche) y para la vida.
El Cosmos es como
quiere
2019. Acrílico sobre
lienzo
El mundo no necesita
nuestro permiso para ser como es. El universo está ahí. Que exista ya es una
buena noticia, que haya vida y seres medianamente inteligentes tampoco está
nada mal, que podamos ver los anillos de Saturno es maravilloso.
Clasificación de
círculos irreales
2017. Acrílico sobre
lienzo
Todos y cada uno de los
círculos se sumergen en el eterno retorno de la misma ilusión de vivir a cierta
altura, sea montaña, nube o nieve.
El río sonriente de la
vida
2013 Acrílico sobre
lienzo
Ríos, nieve blanca,
montañas amarillas, árboles rojos, estrellas azules agrupadas, meteoros que
anuncian la alegría… la belleza disfrazada de desorden, la armonía en el caos,
los abrazos de colores, las sonrisas más redondas y perfectas, el mundo
inacabado y, no obstante, tan bien hecho para la vida. Reír, tal vez soñar,
anunciar sin previo aviso la aparición espectacular de lo perfecto que, a
veces, es un paseo por un bosque nevado.
El camino del zen
2019. Acrílico sobre
lienzo
El camino de la alegría
zen acepta las llanuras, los valles y las montañas, los desequilibrios y los
vacíos, la risa y la desconexión de un ave que vuela sola o de una nube que
asciende acompañada.